jueves, 26 de noviembre de 2009


Bebo para hacer interesantes a las demás personas
Groucho Marx

miércoles, 15 de julio de 2009

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Memory or the Heart
Frida Kahlo

sábado, 25 de abril de 2009

Ensayo sobre la Mentira



Una mentira es la puerta a un mundo paralelo; hay quienes mienten para ocultar hechos reales, otros tratan de hacer reales historias ficiticias, algunos simplemente juegan con circunstancias totalmente ciertas que entrelazan y trasponen de tal forma que unidas conforman una gran mentira

Existen las grandes mentiras que se justifican en si mismas; están hechas para ocultar, para proteger, para no hacer daño. A esa categoría pertenecen las mentiras piadosas, pero también las que guardan al resto del mundo de hechos terribles, vergonzosos y tristes. En esas circunstancias la mentira se vuelve una virtud santificada, como si fuese un don divino.






Pero también están las aborrecibles mentiras estúpidas, las que no tienen sentido y cuya razón de ser nadie, salvo quien las crea, puede entender. Esas mentiras parecen ser solo una razón de más para complicar la vida; su objetivo y resultado es bastante mediocre.


Una mentira es un insulto, casi un crimen. No me gusta oir mentiras; no me gusta repetirlas. Si por alguna razón lo hago, en seguida me siento incómodo dentro de mi cuerpo y mi mente empieza a entrar a ese mundo paralelo en el que nada existe pero en el que todos viven.


Y es quizá eso lo que más me perturba sobre este tema, que mientras más intento atarme a la simple realidad de las cosas, mayor es la cantidad de palabras falsas y vacías que llegan a mis oídos. Por eso ahora dudo de todos, porque en el mundo alrededor mío, tal como en la declaración de impuestos de Homero Simpson, cada palabra hace parte de una misma maraña de mentiras.

jueves, 5 de marzo de 2009

Un ejercicio de paciencia



1,2,3…el día aguarda lleno de pequeños actos encadenados el uno al otro que se suceden como una serie numérica. Abro los ojos y pienso “Hay que bañarse” y me anticipo a ello aun antes de hacerlo; deliberadamente ignoro la idea de que detrás de ese acto inicial me espera una cantidad infinita de ritos: hay que comer, hay que caminar, volver a comer. Verbos superfluos pero ineludibles; se apoderan con su presencia de cada hora, igual que las raíces de los árboles que invaden toda la casa ante el descuido del que vive en ella y cuando se hacen visibles ya es demasiado tarde para acabar con ellas. La sola noción de lo que me espera es demasiado para mi, no podría abarcarla en un solo segundo, no podría anticiparme de una vez a todo el día.

Me arrojo sobre la cama, cierro los ojos y permanezco quieto. No tengo sueño, no estoy cansado; es solo un intenso acto de fe. Evito moverme; no quiero enfrentar a esa multitud de hábitos que me llaman, No quiero mover ni un dedo para no precipitar los acontecimientos que me esperan, porque conozco de memoria lo que ocurrirá después: el movimiento provoca una lista de hechos repetidos infinitamente. Aguardando en silencio están los hábitos; incansables y tenaces no renuncian nunca; “Los hábitos no mueren”, dijo Sartre. Los hábitos me esperan. Por eso cierro los ojos y vivo el día tal como será, y luego, cuando el movimiento se hace inevitable cierro mi mente y repito todo lo que ya he hecho, y represento de nuevo lo que ya he sido.

El hábito es una trampa; se cae en el tan imperceptiblemente que hay que estar alerta para poder escapar no para evitarlo, porque es como un punto de partida, es como el estado natural de la vida. Son las once, hay que dormir; me acuesto de nuevo pero no espero descansar gran cosa porque yo cuando cierro los ojos, al igual que un personaje de Doris Lessing, mentalmente ya estoy viviendo la siguiente jornada.

lunes, 2 de febrero de 2009

"The feeling begins Very tender, very loving... Then the pain starts.
Claws slip underneath the skin and tear their way up...
just before they reach my eyes,they dig in.
And I remember.
First I fasted for three months;
I even whipped myself before I went to sleep.
At first it worked...
Then the pain came back
And the voices.
They call me by name.
Jesus...
Who is it? Who are you? Why are you following me?"
Jesus
The last temptation of Christ